Chicos y compras online: un desafío a la economía hogareña

El resumen de la tarjeta de crédito cayó como un mazazo sobre el matrimonio del abogado y la periodista: ¡más de 3600 dólares de compras en el AppStore de Apple! La operación la había realizado uno de los hijos de la pareja, de tan sólo 8 años. ¿La herramienta utilizada? Una tablet.

Desde hace un tiempo, las compras online efectuadas por los chicos son un gasto inesperado en la economía hogareña y un dolor de cabeza para los padres.

Ocurre, por ejemplo, cuando los chicos intentan pasar de nivel en determinado juego o conseguir agregados en una aplicación, acciones por las que deben pagar sin ingresar en una tienda virtual y sin necesidad de contar con la autorización de un adulto. Con mucha frecuencia ni siquiera saben que están efectuando una compra.

A esta clase de consumo realizado dentro de una aplicación se la conoce como in-app o compra integrada. Los riesgos comienzan cuando el adulto configura por primera vez su celular e ingresa los datos de su tarjeta de crédito. Es algo cómodo para sus compras en el futuro, pero se convierte en un riesgo cuando los dispositivos están en manos de los más chicos del hogar.

Hace más de un año, en los Estados Unidos, un caso de este estilo derivó en un acuerdo extrajudicial en el que Apple aceptó reembolsar 32,5 millones de dólares a padres de niños que, sin saberlo, habían realizado compras en sus tiendas. En aquella oportunidad, la titular de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) de ese país, Edith Ramírez, afirmó: “No se puede cobrar a los consumidores por compras que éstos no autorizaron”.

Para Fernando Tomeo, abogado especialista en tecnología y datos personales, nuestra legislación de protección de datos personales es clara respecto a que cualquier aplicación debe tener términos y condiciones que regulen su uso, además de políticas de privacidad. Y aquellas que no las tienen -algo que suele suceder- sin dudas infringen la ley. En esos casos, aclara que el acto jurídico celebrado por el chico -es decir, estas compras- podría anularse o cuestionarse en un tribunal de defensa al consumidor.

“Por otra parte, ya que las nuevas tecnologías han cambiado nuestra forma de vida y de comerciar, estaría bueno que todos nos comprometamos a la lectura y revisión de las políticas de privacidad, y los términos y condiciones de uso de los servicios que utilizamos en Internet”, indica Tomeo.

Federico Paz, de 11 años, es fanático de los juegos de consola. Pero esta pasión le costó bastante cara a su madre, Marta González: un mes le llegó a su cuenta un adicional de 100 dólares, por lo que tuvo que pedir una ampliación del límite de su tarjeta. Ella insiste: la tienda online que les cobró el producto no fue clara al momento de avisar que se trataba de una compra. Es más, ni siquiera tuvieron que pasar por la tienda virtual.

Algo similar le sucedió a la sobrina de Victoria Pellegrinelli, aunque el monto de la compra no autorizada, que se hizo mediante el iPod asociado a la tarjeta de crédito de su tía, fue de sólo 400 pesos. El descargo de la chica fue que había pedido permiso a los adultos para hacer la compra y, más importante, que no sabía que los filtros para fotos que compraba en iTunes tenían un costo. Al final, usó sus ahorros para pagarles los gastos a su madre y a su tía.

La azafata Lucía fue otra víctima. Su hija, de ocho años, compró adornos virtuales para Littlest Pet Shop, juego digital de mascotas y viviendas. La casita quedó hermosa, llena de gatos y perros, pero cuando llegó la factura de 20.000 pesos todo terminó en un disgusto.

En este último caso, la tarjeta estudió la situación, el historial de compras de las cuentas asociadas, y no obligaron al pago de ese monto. Pero, eso sí, por única vez. Si se volviera a repetir, la decisión podría ser diferente.

La queja más común de los usuarios es que las tiendas virtuales no informan con claridad cuando se está por comprar. Y con los móviles al alcance de los chicos, se multiplicaron las posibilidades de que hagan compras no autorizadas por sus padres.

RECOMENDACIONES

¿Qué se puede hacer? Primero, impedir el acceso al número de una tarjeta. También se debería controlar que los sitios que ofrecen la opción de compra con un sólo clic la tengan deshabilitada. Además, tener en cuenta si al configurar por primera vez el celular se introdujo el número de la tarjeta de crédito.

Hace un año, el gigante Amazon.com recibió una demanda de la FTC por hacer “demasiado fácil” las compras integradas por parte de los chicos, sin el fehaciente consentimiento de sus padres. En diciembre último, el juez federal de Washington John C. Coughenour le dio la razón a la FTC, e incluso dijo que la tienda virtual tenía que demostrar que las compras habían sido autorizadas. Hace unos días, le ordenó a Amazon que brindara los datos de todos los padres a los que no se les devolvió los importes que ellos habían solicitado. El conflicto judicial aún continúa.

Android e iOS, sistemas operativos para móviles que dominan el mercado, permiten configurar los equipos para que haga falta una contraseña cada vez que queremos hacer una compra en las tiendas oficiales Google Play Store y en AppStore.

En Android, hay que abrir el Play Store y elegir la alternativa “Configuraciones” o “Ajustes”, según la versión del sistema. Luego, se debe ir a “Controles de usuario” y “Pedir autenticación para realizar compras”. Así, aparecerá un cuadro con varias opciones: pedir una clave para todas las compras con ese dispositivo, exigirla cada 30 minutos o nunca.

En el iPhone y la iPad, se tiene que ir a “Ajustes”, “General”, “Restricciones” y optar por “Activar restricciones”. El sistema pedirá una clave de cuatro dígitos para realizar compras. Se puede bloquear sólo la compra de software adicional y para esto se deberá desactivar la casilla “Compras integradas”. A partir de la versión 7.1 del iOS, aparece la opción que posibilita que no se requiera colocar la clave por un lapso de 15 minutos.

¿Qué pasaría si los chicos optaran por comprar en tiendas no oficiales de sistemas operativos? En este caso, los cuidados previos no servirían de nada. Una alerta más para los padres.

CLAVES PARA EVITAR UN DOLOR DE CABEZA

Precaución con el número

Revisar que en el dispositivo móvil que use el chico no se haya guardado el número de la tarjeta de crédito

Bloquear

Bloquear la pantalla de los celulares que puedan estar al alcance de los chicos

Hablar

Enseñarles a los hijos que no deben comprar apps en tiendas virtuales que no sean las oficiales ni las reconocidas. Incluso, por el riesgo de un virus informático

Edad

Prestar atención a las advertencias sobre las restricciones de edad que están recomendadas para el uso de cada aplicación.

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